GUÍA DE MANTENIMIENTO
Cuidando tus piezas Rodier
Porque cada prenda cuenta una historia, la tuya, creemos que cuidarla con mimo prolonga su elegancia y su vida útil. En Rodier apostamos por diseñar piezas duraderas, pero un material bonito merece un buen cuidado.
Estos son nuestros consejos para mantener tus elementos esenciales impecables, temporada tras temporada.
El punto, nuestra materia prima
Finas, suaves, delicadas, las prendas de punto tienen esa gracia natural... pero también exigen un poco de suavidad a cambio. Estas son las reglas de oro para cuidarlo:
- Lava menos, pero mejor: A la malla no le gusta que la trabajen demasiado. Una simple ventilación entre dos puertos puede ser suficiente.
- Programa de lavado a mano o lana: utiliza agua fría o tibia (¡nunca caliente!), un ciclo delicado y un detergente especial para lana.
- Sin giros brutales: prefiera un ligero toque con una toalla de felpa. Nos olvidamos de la torsión, deforma las fibras.
- Plano seco: Cuelgue y su malla perderá su forma. Séquelo en posición horizontal, a la sombra, lejos de los radiadores.
- Planchar suavemente (o no planchar): si es necesario utilizar vapor a baja temperatura, con un paño entre la plancha y la pieza.
Nuestros tejidos de cachemira, merino o mezclas nobles han sido diseñados para durar. Con un poco de cuidado te durarán años.
¿Y para el resto del vestuario?
Cada materia tiene sus requisitos. Aquí hay algunos puntos de referencia:
- Cuero: hidrátalo con productos adecuados, evita el agua y guárdalo lejos de la luz directa.
- Seda: Prefiera lavarse las manos o presionar delicadamente. Nunca lo escurras.
- Materiales mixtos: Consulte siempre la etiqueta. Y en caso de duda, acudir a la tintorería sigue siendo la mejor opción.
Último consejo (y no menos importante)
Antes de lavar, revisa siempre la etiqueta de cuidado cosida dentro de tu prenda. Ella está ahí para guiarte y cada pieza tiene sus propias preferencias.
En Rodier creemos que el lujo también significa cuidar lo que amas. Y ya verás, tu ropa te quedará bien.
